El deporte adaptado a este colectivo va suponer romper barreras de la marginación y permitir integrar y normalizar a un grupo de personas que podrían perfectamente participar de una actividad prácticamente en igualdad de condiciones que las personas sin discapacidad. De esta forma, el tenis en silla de ruedas permite ser jugado por personas con o sin discapacidad, facilitando el componente socioafectivo que la práctica deportiva lleva impregnado y que tan necesario es para todas las personas.
|